Ten cuidado al seguir esas modas dañinas

Si fumas o tomas, vistes ropa de marca y quieres lucir cierta figura atlética y delgada, ¿te has preguntado alguna vez por qué lo haces?

Para muchos universitarios la respuesta puede ser "por gusto". Otros dirán que está "in". Sin embargo, la situación es preocupante si se hace por imitar una acción que crees te dará más estatus o te hará tener más amigos.

Enfrentar un nuevo medio como la universidad genera en los jóvenes una necesidad de adaptación y pertenencia a un grupo de nuevas amistades, señala Alicia Salinas, certificada en Mente y Cuerpo en Psicología Positiva por la Universidad de Harvard.

Y aunque esta necesidad es totalmente natural y positiva, el problema se presenta cuando, con tal de pertenecer a un colectivo, los jóvenes caen en vicios u obsesiones.

"Podemos formar parte de un grupo que tiene ciertas costumbres, pero siempre siguiendo nuestros valores y principios.

"'Como todas mis amigas o las nuevas amigas fuman, pues es una moda fumar, entonces voy a fumar para ser aceptada', pero no necesariamente tienes que fumar para ser aceptada", menciona Salinas.

En el caso de la necesidad de algunos jóvenes de usar ropa de marca, Javier López, psicólogo de la dirección de Asesoría Psicopedagógica del Tec de Monterrey, dice que no debe ser sólo porque la sociedad y los medios así lo dictan.

"No se trata de no tener moda, pero que sea propia, parte de tu identidad, ser tú mismo, no otra persona".

López dice que, por presión social, a veces los jóvenes adquieren malos hábitos que pueden afectar su salud y vida, pues surgen frustraciones, estrés, temores, depresión o ideas suicidas tras preguntas como "¿por qué estoy aquí?".

"Los jóvenes dicen: 'no me gusta tomar, pero si no tomo, me van a criticar, me ven mal, no me van a integrar o invitar a una fiesta, porque no estoy en la misma sintonía que ellos'.

"O el 'yo ya tuve relaciones (sexuales) con ciertas personas', a lo mejor va a presionar a alguien que no las ha tenido".

El psicólogo explica que esta situación es muy común en los adolescentes, pues están en proceso de definir su identidad.

¿Solo y en una nueva ciudad?

El fenómeno de seguir modas por adaptación se presenta principalmente en alumnos de primer ingreso de las universidades, sin embargo, se agudiza cuando llegan de otras ciudades y el choque cultural produce confusión y, en algunos casos, hasta depresión.

López comenta que muchas veces alumnos foráneos sienten que es difícil ser aceptados en un campus y una ciudad más grandes.

"Vienen de otras partes y lo que quieren es ser aceptados en los grupos. Se dan cuenta que en el lugar de donde vienen los saludaban y aquí no los voltean a ver. Se sienten ajenos al campus que es grande y empiezan a agarrar tendencias de vestirse de cierta forma para poder ser aceptados.

"Vemos a alumnos de primeros semestres matándose en el gimnasio para poder verse mejor, dietas en alumnos de 17 y 18 años que dañan la salud".

Gerardo Rubio, originario de Mérida, estudia su primer semestre de Ingeniería Mecánica Eléctrica en el Tec. Acaba de llegar a la Ciudad y habla de cómo enfrenta la necesidad de crear un grupo de amigos.

"Creo que se trata de entender a las otras personas y que entiendan tu pensamiento. Si los demás no lo comparten, pues ni modo, pero hay que tratar de defender las ideas que cada quien tiene. No ser como los que siguen como borreguitos a las personas".

La editorialista y catedrática Rosaura Barahona señala que la seguridaden cada joven es básica para evitar copiar acciones negativas.

"Cuando realmente ellos saben qué son, quiénes son, qué es lo que quieren, resisten muchas de las tentaciones que se presentan acá solos.

"Lo preocupante es que hay algunos que tienen doble vida. En Monterrey son un desastre y al regresar a su casa son los hijos y amigos modelo que siempre han sido".

La psicóloga y tutora de la UDEM Gisela Guerrero dice que, en el caso de los foráneos, la separación de los padres genera ansiedad y por eso buscan una aceptación por parte de sus iguales, lo que a veces los lleva a desarrollar vicios.

El lado bueno

La necesidad de crear amigos no necesariamente lleva a conductas dañinas para los jóvenes, también hay quienes para ser aceptados recurren a actividades productivas y que los hacen madurar, comenta Norma Judith Saeb Torres, coordinadora del Programa de Primer Año de la UDEM.

"Habrá quién se sume a un grupo de pastoral, por ejemplo, y también a través de eso (los jóvenes) son aceptados en ciertos grupos.

"Hay actividades de estudio, deportes, música, teatro, danza, cultura, cosas buenas que, de alguna manera, les quiten esa necesidad de irse necesariamente a lo malo".

El papel de padres y maestros es esencial en esta tarea, señala Saeb, pues hay que saber canalizar las inquietudes de los jóvenes de una forma positiva.

"(Les decimos a los alumnos) Sé lo que pasas, es un momento complicado, pero hay muchas opciones, no solamente vicios".

Ser auténtico

Cuando uno quiere ser aceptado en una sociedad, tenemos que empezar por aceptarnos nosotros mismos, dice Salinas.

"Hay que ser auténtico. Eso te lleva a tener más confianza, autoestima y seguridad en ti mismo. Vas a ser respetado por ser auténtico.

"Si uno es como realmente es, puedes entrar en ése y en todos los grupos. Puedes conocer lugares, amigos, ambientes y tú decidir lo que realmente quieres".

López, del Tec, comenta que cuando una persona está a gusto, convencida y tiene amor propio, no le afectan ni las miradas, ni comentarios, ni modas.

"Si estoy fortalecido y me acepto como soy, difícilmente caigo en esas tendencias de fumar o conductas sexuales de riesgo, porque sé que necesito ser yo mismo.

"Cuando no estás a gusto es cuando tratas de identificar y de cambiar para suponer que eres aceptado por otras personas. Piensas que visualmente vas a ser tomado en cuenta, no interiormente, no se dan el valor como persona".

Anímate a sacar lo mejor de ti mismo y dejar que los demás vean esa parte que te distingue de ellos. Verás cómo te sentirás confiado y seguro.