Serán perros guías ojos de sus dueños

Si comienzas a ver perros en restaurantes, centros comerciales o cualquier otro lugar público, fíjate bien antes de querer sacarlo, pues ese animal, puede ser los ojos de otra persona. 

Ayer llegaron a la Ciudad tres jóvenes invidentes cargados con un paquete muy especial que tiene cuatro patas, dos orejas y una misión específica: guiar a sus dueños con seguridad hasta brindarles una independencia total.

Tres labradores guías, entrenados por "Leaders Dogs", escuela ubicada en Rochester, Michigan, acompañarán a Berenice Guajardo González, Hugo Esparza Perea y Yonuani González Quintero para que puedan realizar sus actividades como cualquier otra persona, luego de realizar un entrenamiento de 25 días en la ciudad estadounidense.

"Es un apoyo muy grande, pues 'Cadet' desde hoy es como mis ojos y confío en que va a hacer que yo pueda andar en las calles sin peligro, lo único que vamos a tener que sortear es el respeto de la gente, pero confío en que pronto la cultura va a cambiar", dijo Berenice, de 20 años, vecina de Colinas de San Jerónimo. 

Los estudiantes de Comunicación Social de la UR tendrán que acostumbrarse a compartir el salón con un perrito, pues "Cadet" y Berenice irán a clases juntos.

El entrenamiento de los perros guía comienza desde que nacen, explicó Laura López de Martínez, directora de Perros Guía del Club de Leones Internacional, organismo que financió la adquisición de los animales.

"Ellos son muy especiales, su costo es de hasta 50 mil dólares", indicó, "necesitan tomar agua purificada, comida especial, su baño, un lugar especial para sus necesidades, pero creo que todo vale la pena, con tan sólo ver como ayudan a las personas". 

La llegada de los tres labradores tiene un objetivo: lograr que ellos puedan ingresar a cualquier parte junto a sus dueños, ya que las leyes así lo estipulan. 

"El único lugar al que no podemos ingresar con los perros es a Terapia Intensiva o al Quirófano de un hospital, pero espero que jamás tenga que llegar a esos dos lugares", explicó Hugo, de 20 años, quien planea asistir a la universidad y a su trabajo con "Ripley".

El entrenamiento es especial, tanto para los animales guías como para los humanos, pues las órdenes son en inglés y se deben adecuar a los cuidados necesarios.

'ME SACAN, NO ME SALGO'

Yonuani, originario de San Buenaventura, Coahuila, viajará con su guía a su ciudad natal, donde espera que las personas se acostumbren a ver a un perro en los lugares a los que originalmente no deben entrar.

"Soy radio operador en la policía de allá y también soy empacador de una empresa", dijo el joven de 25 años, "creo que mi perrito 'Tucker' y yo vamos a llegar lejos y si nos subimos al camión y me sacan, no me salgo, ahí me quedo porque la ley me lo permite".