Necesitan de ciudades más seguras

Las mujeres no sólo demandan seguridad dentro del hogar, sino también quieren sentirse protegidas en sus ciudades, señaló ayer Magdalena García Hernández, coordinadora de las Campañas Nacionales de Gobernanza Urbana y Seguridad en la Tenencia de la Vivienda, de ONU-Hábitat.

"La seguridad es sentirte que no estás en peligro, que estás protegida, en general, que no te dé temor, que tengas un sueldo bueno, que no tengas miedo que te vayan a despedir por la competencia; tiene que ver con todo tu entorno de felicidad", expresó.

García Hernández fue entrevistada al término de la presentación del libro "Ciudades para Convivir: Sin Violencia Hacia las Mujeres", que se realizó en el marco del Fórum Universal de las Culturas 2019.

La publicación, resultado del Seminario Internacional realizado en el 2018 en Santiago de Chile, "Ciudades sin violencia para las mujeres, ciudades seguras para todas y todos", contiene información sobre la producción de conocimiento en torno a la violencia urbana con perspectiva de género y plantea estrategias e interrogantes que intentan contribuir al diálogo.

En la presentación del libro, realizado en colaboración por Ediciones SUR, Unifem, la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Red Mujer y Hábitat América Latina, también estuvieron Olga Segovia, coordinadora del Programa Regional Ciudades Seguras del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer, Unifem, y Celia Aguilar, Oficial de Programación de Unifem.

"Vale la pena recordar que el espacio de mayor inseguridad es el propio hogar, está comprobado que donde reciben la mayor agresión las mujeres es en su casa", expresó Aguilar, "pero no es casual que los espacios públicos sean el reflejo de esta inseguridad, que sean el reflejo de las relaciones de poder desiguales y que reflejen todo tipo de desigualdades".

"La erradicación de la violencia contra las mujeres es una condición necesaria. Éste es el reto que enfrenta cada una de las autoras en las páginas del libro".

Transformar espacios, valorar y considerar las necesidades de las personas y de las mujeres y concebir ciudades desde la perspectiva de género son algunas de las pistas para que las comunidades se conviertan en espacios de vida y libertad para las mujeres.

"La presencia de mujeres que se sienten bien en un espacio, es un indicador de seguridad", expresó Aguilar. "Nosotras las mujeres, Unifem, y todas las agencias de la ONU tenemos la convicción de que la violencia contra las mujeres es un obstáculo que impide el desarrollo de la sociedad, no sólo de las personas (de forma individual)".

Con ella, coincidió Ana Falú, una de las editoras del libro, quien en el prólogo escribió que las ciudades son un factor coadyuvante de la autonomía personal de las mujeres.

"Por esto la apuesta por ciudades más democráticas y de mayor y mejor convivencia, lleva implícita la erradicación de la violencia contra las mujeres, su empoderamiento y la promoción de sus derechos como ciudadanas".